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Por: Esteban Avelar Jaltepec de Candayoc, Mixe, Oaxaca 12 de Junio, 2010
En Ayuuk viví experiencias fascinantes, costumbres y escenarios nuevos, y en cuanto a lo académico, llevé asignaturas que me dieron elementos para analizar y contextualizar estas experiencias. Fuera de la Universidad, tuve la oportunidad de convivir con mi familia anfitriona, hacer buenos amigos, trabajar en la escuela primaria haciendo mi servicio social y conocer a muchas personas de la comunidad.
El Instituto Superior Intercultural Ayuuk (ISIA) tiene algunas características que lo distinguen de otras universidades. Una de ellas, es la forma en que los alumnos participan para la construcción y mantenimiento de la escuela. Aquí los alumnos ayudan a construir sus aulas, caminos y jardines. Además, todos participan en las labores de mantenimiento y embellecimiento de la escuela en una labor comunitaria llamada tekyo.
Dicha actividad me dio la oportunidad de convivir con mis compañeros y realizar labores como chapear (cortar maleza con el machete) mover piedras, construir escaleras, hacer senderos y limpiar.
La segunda característica de Ayuuk es el contacto y armonía con la naturaleza. Tan sólo la zona de aulas está a unos pasos de un hermoso río. Para llegar a las aulas, se debe cruzar un arroyo caminando sobre un tronco caído (ahí viven algunas tortugas que se sumergen cuando escuchan cualquier ruido). Después de cruzar, subía las escaleras que mis compañeros construyeron. A medio camino hay un árbol con un gran hueco donde vive una enorme iguana (en ocasiones se ve claramente su cola en el interior del árbol).
En la zona de aulas hay aves de todos colores, insectos y hasta uno que otro alacrán. Incluso en una ocasión subí corriendo las escaleras y pasé al lado de una víbora, era fin de semestre y estaba apurado, así que no me di cuenta hasta que ya la había rebasado.
La diversidad de los alumnos es otra gran riqueza. En mi clase tuve compañeros mixes de muchos pueblos diferentes de las zonas alta, media y baja, además de chinantecos y zapotecos. Esta variedad de orígenes, ideas, lenguas y costumbres enriqueció la convivencia además del contenido de las clases.
Con mis compañeros y amigos de la universidad me divertí y aprendí mucho. Tuve la fortuna de hacer amigos sinceros desde el primer día. Ellos me llevaron a conocer el bosque artificial llamado “La Sabana”, donde hay una reserva de venados, manantiales y prestan bicicletas para ir a pasear. En la clase de Desarrollo Sustentable, nos juntamos en equipo y cultivamos una hortaliza de tomate, usando técnicas amigables con el ambiente.
 En la clase de Análisis Histórico del Entorno, hicimos un viaje a las Ruinas de Jaltepec, un conjunto de pirámides y un juego de pelota ancestral que no han sido investigados ni restaurados. Así mismo, los compañeros organizamos un baile para reunir fondos y poder ir a visitar los museos de la Ciudad de México.
Hacer el baile fue muy divertido, promocionamos el evento, preparamos comida, levantamos una cerca, contratamos sonido, bailamos y resultó un éxito. Después hicimos el viaje a los museos, donde aprendimos mucho y pasamos momentos muy amenos. Otros compañeros organizaron un convivio en el Río de Jaltepec.
El río tiene partes muy buenas para nadar, donde la corriente es tranquila y el agua de temperatura agradable. El escenario a las orillas del río es hermoso pues se encuentra rodeado de una vegetación abundante. Ese día comimos, nadamos y pasamos un buen rato.
Durante el mes de mayo se suspenden clases una semana para participar en la Fiesta de la Ascensión, que es la mayor celebración del pueblo. En esos días llegan bandas de otros pueblos, se instala una feria, hay quema de toros y castillos, fuegos artificiales y cohetes, rodeo, carreras de caballos, mayordomías (que son unos enormes banquetes) bailes y un ambiente de diversión y esparcimiento.
Los universitarios participaron recibiendo a una de las bandas, la conducción se hizo en español y mixe. En este evento las alumnas se vistieron con ropas típicas y ofrecieron frutas y dulces a la banda y público asistente. Además, a mi familia le correspondió el cargo de alférez (anfitrión de banda) y les hicieron varios banquetes a los músicos y a otra gente del pueblo. La banda llega a la casa con todos sus instrumentos, conviven y tocan música variada así como los tradicionales sones mixes, una música típica de esta región muy agradable para escuchar y bailar.
Tuve dos materias que en mucho contribuyeron a mi formación y gracias a las cuales mi paso por Ayuuk me dejó un aprendizaje más claro. La primera fue “Análisis Histórico del Entorno”, donde aprendí sobre la historia de Jaltepec, los mixes y la región, las relaciones con otros pueblos y la forma en que los hechos históricos nacionales e internacionales incidieron en la forma de vida y desarrollo de la comunidad.
La segunda materia fue “Desarrollo Sustentable” donde analizamos diversos términos como “modernidad”, “capitalismo”, “neoliberalismo”, “desarrollo” y “sustentabilidad”; palabras que forman parte de grandes discursos políticos y en la mayoría de las ocasiones son usadas a la ligera. Aprendí estos términos conllevan una serie de creencias, valores y juicios de gran trascendencia que afectan la forma como nos vemos a nosotros mismos y a nuestras comunidades; así como las decisiones que se toman y que tomamos buscando el desarrollo.
Otra de las materias que tomé fue Seminario de Titulación I. Esta clase la compartí con los alumnos de la primer generación de la Universidad (que actualmente cursan el séptimo semestre). En el seminario desarrollamos y presentamos los protocolos de nuestros proyectos de investigación.
Fue en esta clase donde mejor pude apreciar una de las mayores virtudes del ISIA: aquí el alumno aprende desde su identidad, saberes y contexto propios, estando en posibilidades reales de lograr un diálogo constructivo, crítico y enriquecedor con el conocimiento científico occidental.
A diferencia de otros modelos educativos, aquí mis compañeros no tienen que renunciar a sus fiestas, vestimenta, lengua ni cosmovisión indígenas para poder tener estudios universitarios. En las presentaciones finales del seminario, los compañeros expusieron sus proyectos de investigación en mixe, zapoteco y chinanteco. En ese momento pude ver de forma concreta y tangible cómo el saber Ayuuk se comunica con el conocimiento científico occidental, concretándose en investigaciones que van a beneficiar y mejorar el contexto local, generando a su vez una contribución al conocimiento universal.
Agradezco a las personas del Instituto Superior Intercultural Ayuuk y de la Universidad Iberoamericana Tijuana que hicieron posible este intercambio. A mis familiares y seres queridos que desde Tijuana y otros lugares me acompañaron brindándome su generosidad y apoyo incondicionales.
A mi familia anfitriona, quienes saben compartir de una forma absolutamente desinteresada; a mis alumnos de la primaria, que me mostraron su alegría, libertad y sencillez; al personal del ISIA, que procuró mí bienestar en todo momento; a mis compañeros de la Universidad, que me trataron como uno de más de ellos; al personal de la primaria Benito Juárez, por su confianza y compañerismo; a las personas que conocí en Jaltepec por compartir sus anécdotas, sones, comida, bebida, frutos, tradiciones, fiestas, armonía con la naturaleza y deseos de construir una comunidad mejor.
Y al Instituto Superior Intercultural Ayuuk, en general, donde mi forma de pensar y mi formación profesional han sido revolucionadas al cursar un semestre como alumno de intercambio.{jcomments on}
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